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Coaching
Empresarial

Delia Beato

Facilitador Autorizado de Directivo Coach Líder desde 2013

Ciudad

Santo Domingo

País

República Dominicana

Curriculum

¡Hola! Gracias por honrarme con tu interés de conocer parte de mis aprendizajes y experiencias. Conocerás mi trayectoria académica, mi motivación por el estudio de la conducta humana y cómo llegué a convertirme en Coach de vida y Facilitadora Autorizada de Directivo Coach Líder© por World Coaching Corporation.

Desde mis años escolares estudiaba en el Colegio Santo Domingo, el cual era solo para chicas. Mis amigas muchas veces me pedían consejo. Con cada problema que me encontraba sentía la necesidad de escuchar y atender todas sus historias y aconsejarlas según mi criterio. Desde ese momento supe que me gustaba contribuir con la gente. A pesar de esta motivación no elegí la carrera de Psicología sino la de Administración de Empresas. A los 3 meses de haberla iniciado, sentía que mi misión no era administrar sino guiar personas hacia su mejor bienestar emocional. Decidí cambiarme a la carrera de Psicología Industrial en la Universidad Iberoamericana UNIBE, en Santo Domingo. Al finalizar mi carrera, asistí a un cuatrimestre de intercambio estudiantil en Boston University que me permitió completar mis conocimientos en el idioma inglés. A mi regreso estaba lista para iniciar mis experiencias laborales formales. Trabajé en un buró de crédito internacional como Asistente del Departamento Comercial. Luego formé parte de una empresa del sector eléctrico privado y allí tuve la oportunidad de laborar como Analista de Capacitación y Desarrollo. En este empleo descubrí la importancia de dejar en las personas las huellas de un nuevo aprendizaje, pues la retroalimentación de las personas cuando finalizas un curso no tiene precio: es más grande la satisfacción de haber enseñado algo nuevo a un grupo de personas un conocimiento que puede cambiar sus vidas. Luego me hicieron una oferta para laborar como Subgerente del Departamento de Reclutamiento y Selección en una gran entidad bancaria de país. Más tarde, quise perfeccionar mis habilidades de comunicación y realicé una Maestría en Gerencia de Comunicación Corporativa.

Laborando en este departamento, recibí una información sobre una charla con el tema de “Coaching” a mediados del año 2010. Decidí asistir a esta actividad donde se conversó sobre una certificación en Coaching que se impartiría luego en la Universidad Apec. En ese momento, no logré obtener el aval económico necesario para lograr esta certificación. Mi empresa consideraba que no era necesario ni justificable por el departamento en el que laboraba, es decir, no lo utilizaría en mi posición. Continué indagando sobre esta disciplina de manera autodidacta, leyendo todo lo que me llamaba la atención y las lecturas que me recomendaban algunos coaches ya certificados. De un momento a otro surgió una oportunidad laboral que me permitiría retomar el camino a la Certificación en Coaching: cambié de posición en la empresa y pasé a formar parte del Departamento de Desarrollo Organizacional. Un breve taller de Introducción a la Metodología Coaching con Jissell Espinal me inspiró a continuar esta búsqueda del saber y la transformación personal. Llegado el momento para certificarme, inicié estos estudios de manera formal de la mano del Coach Arturo Orantes y su firma Arturo Orantes Coaching Ontológico, certificación avalada por International Association of Coaching (IAC) y Coachville España-Mexico. A pesar de que me sentía emocionada con este logro, nunca imaginé que sería una experiencia tan extraordinaria. Tuve la oportunidad de conocerme, arreglar “la casa por dentro” para estar preparada para tocar las vidas de otras personas a través de este proceso. ¡Gracias a Dios y a las oportunidades recibidas, el momento llegó!

A mediados de Junio de 2013, mientras realizaba la certificación de Coaching Ontológico, aprendí lo que significa tener un mapa mental de las metas que se quieren lograr. Al hacer mi mapa mental, descubrí como mi carrera, maestría y cursos se relacionaban uno con otro y así, cada uno iba sumándole a la meta final. Dentro de todos esos estudios, se encontraba el deseo por transmitir conocimientos a un gran público. Allí descubrí por qué quería ser facilitadora.

Mientras realizaba búsquedas de información en la página de Arturo Orantes, encontré un curso que se trataba de la Licencia de Facilitadores Autorizados de DIRECTIVO COACH LÍDER© (DCL) de World Coaching Corporation. Esto se sumaba a la larga lista de conocimientos que deseaba lograr a toda costa. La diferencia en este curso era que la licencia otorgaba un aval y un respaldo internacional. Una de las razones por las que quise que fuera así es porque deseaba vender un producto diferenciado, que marcara un antes y un después en mi carrera. Esta licencia emergía de las raíces propias del Coaching y había sido creada solo para Coaches. ¿Un punto a mi favor? ¡Ya yo era Coach!

Al recibir la ficha técnica de la licencia, descubrí que debía realizar gestiones económicas arduamente, puesto que me encontraba en una situación económica muy difícil. Un esposo desempleado, una niña de dos años recién ingresada al colegio, la economía del país inestable, cada vez más difícil el acceso al crédito y un sin número de situaciones que se orquestaban en mi contra para haber abandonado desde un principio este curso que tanto deseaba.

Mi primera acción ante una duda es documentarme, investigar sobre los beneficios, pros y contras de lo que quiero hacer y, adicionalmente, preguntarles a personas más experimentadas su opinión al respecto. Poner el proyecto en oración y en manos de Dios desde el principio te hace sentir que tienes su consentimiento en tus manos. Entre mis “entrevistados” se encontraban personas de diferentes carreras: tecnología, publicidad, mercadeo, psicología, derecho, etc. Los familiares, compañeros de trabajo y amigos cercanos fueron siempre mi fuente de consulta.

El verdadero coach te reta, no te aconseja ni te transmite su parecer sobre las decisiones que tienes que tomar. Te deja desaprender y volver a aprender, a sacarle el jugo a la vida y a superar tus propias limitaciones. Mis propios retos fueron alcanzados.

Sobre la experiencia de certificarme podría escribir un libro, sin embargo, más que el aprendizaje personal, el verdadero regalo de aprender esta metodología ha sido el resultado visto en las primeras personas que decidieron dejarse guiar por mí en este proceso, a las cuales consulté gratuitamente. La satisfacción de saber que han podido replantearse metas, organizar sus prioridades, lograr objetivos que consideraban inalcanzables, elevar su autoestima, rescatar sus sueños y creer que con fe y esfuerzo todo es posible, es el producto de la entrega que he decidido tener en este camino que apenas empieza.

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